Como a mi amargosito padre no le gusta comer en el restaurante siempre nos vamos al dichoso automac, y como mi papi resulta que tambien es un poquito penoso siempre me pone a mi a decirle la orden a la chinche bocina que me cae tan mal por que me siento como idiota hablando con una caja metalica.
En fin.
Una dulce y masculina voz me dijo esas palabras que me llevarían al amor fugaz más extasiante de mi vida.
-Pase a la siguiente ventanilla y le cobro $45 por favor.
Poético.
Ya en la ventanilla 1 se asomo a cobrarme $45 el Mc Chico más lindo que había visto en toda mi vida de consumidora de fastfood.
Con el uniforme azul, una gorra llena de pins de Ronal Mc Donald, unos hermosos y enormes ojos miel y una amable sonrisa de cobrador ahi estaba él, bello.
Entonces vi en su pecho aquello que me revelaría su nombre: una placa metalica que decía Tadeo.
Tadeo.
El Mc Chico Tadeo me miro con expresión de "que me ves wey?", Diooooos nadie me había mirado de esa manera, cautivador.
Me dijo entonces más de esas poeticas palabras.
-En la ventanilla 2 te entrego tu orden.
"Entregame lo que quieras" fue lo que pensé.
En la ventanilla 2 estaba de nuevo él, yo ya sentía que lo conocía desde hace tanto... 5 minutos aprox.
Cuando me entrgo la orden toque su mano y pude sentir su calor, no se si era por que estaba friendo papas, pero era un calor peculiar.
Entonces al tener que abandonar la ventanilla del amor, sucedio lo inesperado: olvido darme el juguete de la cajita feliz.
Asi que tuve que bajar de coche y muy indignadamente regrese a pedirselo, quise creer que lo hizo intencional más que tacharlo como pendejez de su parte, el amor todo lo perdona.
Volví y me dio el dichoco juguete de star wars.
Pero entonces el destino o su falta de atenció más bien, volvieron a intervenir.
La hamburguesa tenía queso.
Mi hermano odia el queso.
Tuve que volver y con todo el dolor de mi alma reclamar su falta.
"Oye la hamburguesa tiene queso, te la pedí sin queso"
"Ah si, pues te la cambio, espera".
Casi era un hecho nuestro amorío!!
Pero como en toda historia hay un villano aqui tambien lo hay, y son 2.
El gerente y mi papá quienes entablaron una calurosa discusión de que siempre a mi padre le hacían lo mismo con la chingada hamburguesa sin queso del melindroso de mi hermano y el gerente se defendía ofreciendo una burguer de repuesto y reportando al inepto que lo había atendido.
Reportando a mi Tadeo.
"En vez de Tadeo se deberia llamar Tarado" dijo mi cruel padre alejandome de la ventanilla de mi amor mientras él me mirada con ojos de mentada de madre.
Y el final fue un beso soplado con sabor a Mc Flurry Oreo.
Fin!!


